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Pacientes y trabajadores, expuso Caballero, ven en riesgo su asistencia sanitaria y su puesto de trabajo por la «indeseable presión» de la Xunta de Galicia al hospital vigués, en preconcurso de acreedores, con cerca de 140.000 cartillas del área de Vigo asignadas.

El alcalde apuntó que la Xunta de Galicia debe «reinterpretar el concierto firmado con POVISA y rehabilitarlo, porque genera un déficit estructural». El acuerdo es insuficiente y presiona a la baja al centro hospitalario «para el ahorro de la Xunta de Galicia».

Abel Caballero indicó que el modelo de atención sanitaria en Vigo está basado en «dos hospitales privados», en referencia al Álvaro Cunqueiro y la POVISA. «Puede gustar o no», añadió, «pero es lo que hay, y tiene que ser dotado de recursos por la Xunta. Puedo apoyar un modelo íntegramente público, explicó el regidor, «pero el modelo actual es con POVISA y por lo tanto no es posible cambiarlo seguramente ni en quince años». Y mientras tanto, la Xunta de Galicia «ofrece precariedad para la atención sanitaria de Vigo», con una interpretación a la baja del concierto.

El alcalde urgió al conselleiro de Sanidad a reunirse «inmediatamente» con el comité de empresa para que «les explique lo que está pasando», una presión a POVISA «por razones que todos sabemos» que «está dañando» a los usuarios y los trabajadores del centro.