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La directora xeral de Calidad Ambiental e Cambio Climático, Cruz Ferreira Costa, avanzó esta mañana que en el conjunto de la Comunidad gallega se reciclaron más de 58.000 toneladas de envases domésticos (58.038), un 2% más que en el año anterior.

De este modo, Galicia sigue avanzando de la mano del reciclaje de envases que se depositan en el colector amarillo y azul (domésticos) cara una sociedad más circular. Así lo puso de manifiesto esta mañana a directora xeral de Calidad Ambiental en la rueda de prensa de presentación de los resultados de 2017, junto con el gerente de la Zona Norte de Ecoembes, Fernando Blázquez.

Esta tendencia ascendente se registra tanto en el reciclaje de residuos que se depositan en los colectores amarillos (envases de plástico, latas y briks) y azul (envases de papel cartón). Así, en 2017 cada gallego depositó 10,5 kg en el colector amarillos y 12,9 kg en el azul. Este esfuerzo colectivo tuvo su reflejo en el balance nacional, ya que en el conjunto de España se reciclaron 1.399.582 toneladas de envases domésticos, un 3,41% más que en el año anterior.

Los resultados fueron posibles gracias a un sistema colaborativo que integra a ciudadanos, ayuntamientos y empresas, que aboga por la colaboración, la innovación y la educación y que trabaja para ofrecer soluciones y acercar el reciclaje cada vez más al día a día de los ciudadanos en todos los ámbitos de su vida.

En ese sentido, a lo largo de 2017 para acercar y facilitar el reciclaje al ciudadano, el número de colectores amarillos y azules puestos a disposición de los gallegos ascendió a los 46.311, 1.622 unidades más que en el año anterior, lo que permite que prácticamente el 100% de la población tenga acceso a la recogida selectiva. El gerente de la zona Norte de Ecoembes, Fernando Blázquez, destacó que los envases domésticos se consolidan como los residuos sólidos urbanos más reciclados en España y en la actualidad se alcanza una tasa de reciclaje del 77%.

Proyecto Horeca

La directora xeral de Calidad Ambiental e Cambio Climático destacó que una de las iniciativas en este campo es el Proyecto Horeca, promovida por la Consellería de Medio Ambiente y Ecoembes, junto con los ayuntamientos gallegos -que se adhieren de manera voluntaria- para fomentar la recogida de envase en el sector de la hostelería con un doble objetivo: la formación y fomento de la profesionalización del sector en este sentido y el fomento de las tasas de aportación de envases ligeros y merma del porcentaje de impropios. De este modo, informara a los locales de cómo hacer una separación de envases en origen, para realizarlo de una manera totalmente correcto, y se convierte en un ecohostalero.

Esta iniciativa se puso en marcha este mismo año en varios ayuntamientos de la provincia de Ourense, a lo que se fueron incorporando otros ayuntamientos de la geografía gallega, como Santiago de Compostela, Laxe, Padrón, Vilalba, Ribadeo, Marín y la Mancomunidad de O Morrazo… y en la actualidad 1.000 establecimientos de hostelería, restauración y catering participan activamente en la misma, cifra que se duplicará en los próximos meses.

Beneficios medio ambientales

El reciclaje de envases realizada durante 2017 supuso una serie de beneficios directos sobre el medio ambiente. No sólo se ahorraron 1,3 millones de toneladas de materias primas sino, también, 20,15 millones de metros cúbicos de agua, el equivalente al consumo de agua de Santiago de Compostela durante más de cuatro años, y de 5,8 millones de megavatios/hora de energía eléctrica. También se evitó la emisión de 1,2 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera o, lo que es lo mismo, las emisiones de 1/3 de la población del país en el trayecto por carretera Madrid-Barcelona.