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Las consultas telefónicas en atención primaria ascendieron a un total de 2.557.567 durante el año 2017, lo que supone un incremento del 12,95% con respeto al año 2016, con 331.218 más. Esta modalidad de consulta, que escoge el propio paciente, tuvo una importante acogida entre los usuarios del Servizo Galego de Saúde tal y como reflejan el número de solicitudes en aumento.

El paciente, de forma voluntaria y en el momento en el que solicita la consulta, elige la opción de ser atendido de forma presencial o a través del teléfono, con las mismas características de tiempo y distribución en cualquiera de las dos modalidades.

Por especialidades, durante el año 2017, se solicitaron un total de 2.004.134 citas telefónicas para los médicos de familia, lo que representa un 13,53% del total de citas atendidas en Atención Primaria (telefónicas y presenciales).

Para pediatría se solicitaron 177.655, y 306.934 para enfermería, 44.752 fueron para matrona, 11.553 para farmacia, 9.297 trabajadora social, 2.956 para odontología y 286 para higiene bucodental

La iniciativa comenzó en diciembre de 2013 con la especialidad de medicina de familia y, en marzo de 2014, se amplió a las otras categorías profesionales, que iniciaron también esta modalidad de consulta. Desde el inicio, todas las categorías aumentaron porcentualmente el número de citas solicitadas.

La cita prevé la posibilidad de que el paciente pase a ser atendido de forma presencial, opción que se lleva a cabo cuando es necesario y con una gestión de esa cita de manera más ágil.

Apuesta por calidad y seguridad

Esta modalidad de atención es una apuesta del Servizo Galego de Saúde por ofertar a los usuarios nuevos modelos de consultas que acerquen los profesionales a la ciudadanía, garantizando en todo momento al paciente seguridad y calidad asistencial.

Al mismo tiempo, reducen desplazamientos a los centros de salud y evitan esperas innecesarias, con el consiguiente ahorro de tiempo, y de coste económico para los pacientes, ayudando a mejorar la conciliación de su vida familiar y laboral y de su entorno.

El profesional se pone en contacto con el paciente a través del número de contacto facilitado, en la fecha acordada; tras la evaluación asistencial, registra los datos obtenidos en su historia clínica.

La consulta telefónica también permite al profesional a prescripción directa a través de la receta electrónica. Asimismo, si el profesional, durante la consulta telefónica, considera que no es posible este tipo de atención, facilitará al paciente una cita presencial a la mayor brevedad posible.

Para el departamento que dirige Jesús Vázquez Almuiña, estos programas pueden llevarse a cabo gracias a la implicación de todos los profesionales y a los avances en las herramientas informáticas de las que dispone el Sergas, que permiten entrelazar los sistemas de citación con la historia clínica electrónica y de prescripción, cerrando el círculo de la comunicación con un medio al alcance de todos los usuarios como es el teléfono.