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El alcalde de Vigo, Abel Caballero, y la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, mantuvieron una reunión en Madrid el pasado 28 de agosto, según recordó este jueves el regidor, fruto de la cual el departamento estatal viene de anunciar la convocatoria de una reunión a tres bandas en la que analizar las opciones posibles para solucionar de forma definitiva el problema del abastecimiento de agua a Vigo y su área metropolitana. Es «el problema más importante de esta ciudad», aseguró el primer edil.

Caballero reconoció y agradeció a la ministra que tenga esta cuestión como «absolutamente prioritaria» y convoque a la Xunta de Galicia y al ayuntamiento de Vigo a una reunión -después de «ocho años esperando» con el anterior ejecutivo central- en la que estudiar las tres alternativas que se barajan: el recrecido del actual embalse de Eiras, hacer un segundo junto al actual y un trasvase desde el río Miño.

El alcalde se mostró «abierto a todo» y defiende la adopción de una decisión en base al análisis técnico de todas las opciones. Según las primeras valoraciones, indicó el alcalde, elevar los muros del actual embalse de Eiras sería la opción «más barata pero técnicamente compleja» ya que «los técnicos no se ponen de acuerdo en si el embalse aguantaría».

El gobierno vigués valora positivamente las ventajas que ofrece erigir un segundo embalse «en la cola del actual» Eiras. Abel Caballero explicó que «no presenta ningún daño ecológico ni social», no es una zona habitada y podría «aprovechar el caudal del río Oitavén» para llenar el depósito en invierno. Además, la calidad del agua es «excepcional» y llegaría a la red viguesa por gravedad, sin precisar apenas de bombeos.

Por último, detalló Caballero que la Xunta de Galicia propone uno trasvase desde el río Miño a la conducción de agua de Vigo y su área metropolitana. El alcalde reiteró la necesidad de estudiar todas las vías posibles desde un punto de vista técnico, sin embargo advirtió sobre la calidad de este agua: «por este río van las salidas de todas las depuradoras de la zona». Por otro lado, el coste del bombeo sería «carísimo».

Por último, el alcalde de Vigo volvió a urgir a la Xunta de Galicia a hacer el trasvase de emergencia desde el río Verdugo al Oitavén, acordado el pasado año con el Ayuntamiento y sufragado casi íntegramente por Vigo, pues las opciones que se barajan como solución definitiva tardarán «años» y «nada garantiza que este otoño no tengamos problemas». Caballero recordó que el pasado año Vigo estuvo «a un mes» de quedar sin agua.