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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, celebró ayer el gran interes que el Pergamino Vindel genera dentro y fuera de la Comunidad y recordó que ilustra la Galicia que queremos, la Galicia que allá donde va, nunca olvida sus raíces.

Durante la clausura de la exposición ‘Pergamiño Vindel: Un tesouro en sete cantigas’, Feijóo aseveró que, en el marco de esta muestra, la sociedad viguesa y la gallega en su conjunto, los centros educativos, y los investigadores conocemos mejor, y más de cerca, un documento clave de nuestra historia como pueblo.

Al respecto, resaltó las más de 50.000 visitas, los más de 18.000 participantes en la programación complementaria al amparo de esta exposición, y los 400 centros educativos que acudieron a verla.

Asimismo, y entre las razones que le dan un valor histórico a estos seis meses compartidos con el Pergamino Vindel en su tierra, el titular del Ejecutivo gallego destacó que con esta muestra los gallegos fuimos capaces de recordar que Galicia es una tierra abierta y de sentir juntos lo que fuimos capaces de construir colectivamente a lo largo de los siglos. «Y, en tercer lugar, tiene un valor histórico porque el Pergamino Vindel nos conecta internacionalmente y proyecta nuestra creación cultural hacia los lugares más importantes del mundo», añadió.

En esta misma línea, incidió en que las cantigas sirven para que «el nuevo mundo, representado por la urbe más cosmopolita, conozca una parte del viejo, representado por un trobador de Galicia».

El presidente de la Xunta concluyó su intervención agradeciendo el trabajo de la Morgan Library, de la Universidad de Vigo, del comisario de la exposición, de los profesionales del Museo del Mar de Galicia y de la Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria, expresando su convencimiento de que «la despedida al embajador Vindel es un hasta luego».