8 marzo, 2025
Ángel Rodríguez, un docente de instituto de 49 años, afronta una severa petición de condena por parte de la Fiscalía tras haber admitido el brutal homicidio de su expareja en Baiona en 2023. El Ministerio Público le imputa un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, agravado por el vínculo sentimental y el género, solicitando por ello 25 años de cárcel. Además, suma otros ocho años por los daños psicológicos infligidos a sus dos hijos menores, quienes presenciaron el aterrador crimen.
Según el escrito de acusación, el 5 de febrero de 2023, entre las 20:00 y las 21:00 horas, Rodríguez, quien tenía un régimen provisional de visitas con sus hijos tras la ruptura con su pareja, Beatriz, acudió a su domicilio en Baiona para entregarles. Lo que debía ser un encuentro rutinario se convirtió en una pesadilla: el acusado llevaba ocultos entre su ropa un cuchillo y un hacha, herramientas de la barbarie que estaba a punto de desatar.
En cuanto se encontró cara a cara con Beatriz, con la firme intención de arrebatarle la vida, se lanzó sobre ella propinándole múltiples cuchilladas en el cuello y el torso, llegando a perforarle el hígado. Las heridas no solo se concentraron en órganos vitales, sino también en su rostro, espalda, brazos y manos, en un intento desesperado de la víctima por defenderse. Sin embargo, su horror no terminó ahí: el agresor descargó al menos nueve golpes de hacha en su cabeza, cuando ella ya estaba acorralada e indefensa. La Fiscalía sostiene que Rodríguez ejecutó su ataque con un sadismo extremo, infligiendo un sufrimiento innecesario antes de acabar con su vida.
El relato del Ministerio Público subraya que el asesino actuó de manera repentina y sorpresiva, aprovechando la confianza y la vulnerabilidad de la víctima dentro de su propio hogar. Su motivación, según el fiscal, se cimentaba en un profundo resentimiento y un deseo de sometimiento, evidenciado por el historial de conflictos judiciales entre ambos. «Actuó movido por un sentimiento de superioridad y desprecio hacia su expareja», concluye la acusación.
Uno de los aspectos más escalofriantes del caso es que el crimen se perpetró en presencia de los hijos de la pareja, de apenas 9 y 6 años. La Fiscalía sostiene que Rodríguez los expuso de forma deliberada a la escena de la muerte de su madre, consciente del trauma irreversible que esto les causaría. De hecho, se remarca que las secuelas psicológicas que padecen serán imborrables a lo largo de sus vidas.
El Ministerio Público no solo exige una pena de cárcel de 33 años, sino también la privación de la patria potestad del acusado, así como la prohibición de residir en Baiona durante tres décadas y la restricción de cualquier contacto con sus hijos por al menos diez años.
En cuanto a la responsabilidad civil, se pide una indemnización de 200.000 euros para cada uno de los niños por la pérdida de su madre, además de 30.000 y 35.000 euros por los daños físicos sufridos. También se solicitan 20.000 euros para cada uno de los tres hermanos de la víctima.
Ángel Rodríguez permanece en prisión provisional desde el día siguiente al crimen, cuando se entregó en la Comisaría de Ourense. En un principio, intentó simular un estado catatónico, pero los forenses desmintieron su actuación. Finalmente, confesó el asesinato que ahora será juzgado por un jurado popular.
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