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La Consellería de Sanidad, en el marco del programa de vigilancia sanitaria, viene de comunicarle al Ayuntamiento de Vigo y la empresa municipal encargada del servicio de abastecimiento, la empresa Aqualia, los resultados de los últimos análisis realizados en el punto de la red de distribución de Canido 219 que confirman que el agua no se considera apta para el consumo en ese área de Vigo al haber superado los parámetros químicos de trihalometanos previstos en la legislación vigente.

Sanidad adopta está medida con carácter preventivo, y le reclama al Ayuntamiento y la empresa encargada del abastecimiento la adopción de medidas correctoras inmediatas dirigidas a eliminar los riesgos potenciales para la salud de la población derivados de los incumplimientos que se detectaron en la red de Canido.

La jefatura territorial de Sanidad de Pontevedra detectó trihalometanos por encima de los valores paramétricos permitidos por el Real Decreto 140/2003 en la red de distribución de Canido, en el punto de muestreo Canido 219. La norma fija un valor máximo de 100 µ g/l (suma de Cloroformo, Bromodiclorometano, Dibromoclorometano, Bromoformo).

El Laboratorio de Salud Pública de Galicia detectó un valor de 127 µ g/ en la muestra recogida el viernes 12 de enero por los inspectores farmacéuticos de Salud Pública en el punto del muestreo Canido 219. Este resultado viene a confirmar el resultado de la muestra recogida el día 8 de enero en ese mismo punto, 124 µ g/l, también por encima del valor paramétrico, al ser realizadas dentro del plazo de veinticuatro horas tras la detección del primero incumplimiento.

Confirmado el incumplimiento de trihalometanos, que califica el agua como «no apta para el consumo», se ha notificado esta situación tanto al gestor del servicio, Aqualia como al Ayuntamiento, instándo «a realizar una investigación inmediata del motivo para diseñar y adoptar medidas correctoras adecuadas inmediatas, así como para que poner esta situación en conocimiento de la población y/o de otros gestores afectados, a través de los medios y de manera que considere más apropiado de acuerdo con la autoridad sanitaria, con la finalidad de evitar, reducir o eliminar el riesgo de incumplimiento citado», según Sanidad

Con estos niveles de THM, Sanidad recomienda «no beber el agua ni emplearla para cocinar, pero puede emplearse en el resto de los usos como son el baño o la ducha, la utilización en clínicas dentales, limpieza de materiales y alimentos de todo tipo incluidos los de cocina».

Los trihalometanos (THM) se generan durante la desinfección del agua debido la reacción del cloro con la materia orgánica presente en el agua. La cantidad y proporción de THM en el agua dependerá de la cantidad de cloro añadido, cantidad de materia orgánica, y concentración de bromuros del agua, pH y temperatura. El cloroformo es el THM más abundante y suele ser el principal subproduto de la desinfección encontrado en el agua clorada.

Los valores de distintos parámetros detectados en el agua de consumo desde inicio del mes de noviembre deber inicialmente a la falta de agua en los embalses (hierro y color) y posteriormente a las lluvias torrenciales de diciembre (turbidez, hierro, color y aluminio), sumados al problema estructural de la potabilizadora municipal de Casal y de la red de distribución, determinan que la Consellería de Sanidad permanezca vigilante extremando sus controles.

Sanidad mantendrá activos sus controles, «a pesar de que la competencia en este campo le corresponde a los ayuntamientos, que son los que deben garantizar que el agua suministrado a los consumidores a través de cualquier red de distribución sea apta para el consumo, e informar consecuentemente a la autoridad sanitaria de cualquier anomalía que detecte la concesionaria encargada del abastecimiento de agua potable», remata el comunicado de la Consellería de Sanidad