Santos Prieto cirujanos: “Las enfermedades del ano, recto y suelo pélvico son muy frecuentes”

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Cirujanos, Santos - Prieto

Desde la unidad Santos Prieto han intentado, en varias publicaciones, trasladar su trabajo en este campo, hablar de las enfermedades que se tratan en el área de proctología, explicar las novedades técnicas en el tratamiento quirúrgico y, sobre todo, aconsejar en el uso de un especialista ante síntomas concretos. Sin embargo, fruto de su experiencia, sigue habiendo preguntas frecuentes y reiterativas, a veces vergonzosas, por lo que presentan aquí sus novedades clínicas, de diagnóstico y tratamiento.  Más información en: https://www.santosprieto.com/

¿Qué es la proctología?                               

Muchos pacientes nos preguntan, ¿qué es la proctología? La proctología es el área de la cirugía dedicada a las enfermedades del ano, recto y suelo pélvico (espacio entre el ano y el pubis). Hay que reseñar que son muy frecuentes, con síntomas variados y que clásicamente la gente se retrae de consultar por ellas.

¿Qué estudia el proctólogo?
Por tanto, ¿en qué puede ayudarme un proctólogo? Hay muchos problemas en relación con el ano que son motivo de consulta: fisuras (heridas) de ano, hemorroides, problemas de incontinencia, prolapsos, supuración, bultomas… y también, sobre todo para las mujeres, todos los problemas derivados del suelo pélvico: incontinencia salida del útero y/o vagina y/o recto.

Rectoscopio de alta definición que ha incorporado la unidad

¿Cuán grave es grave defecar con sangre?
Una de las preguntas y motivos de consulta más frecuentes, y que más ansiedad producen, es precisamente esta. La presencia de sangre roja en el ano, la mayor parte de las veces es por problemas menores, como las hemorroides o las fisuras. Sin embargo, también es cierto que en ocasiones su presencia, mezclada con o manchando de negro, en las heces puede indicarnos problemas más serios, alguno de ellos malignos.

¿Las hemorroides son provocadas por el estreñimiento?
Los cambios en la dieta, el estrés o los malos hábitos alimentarios hacen que nuestra población, y cada vez más joven, tenga una tasa alta de estreñimiento. Es por eso que nuestros pacientes acuden muy frecuentemente con la pregunta de si sus hemorroides son provocadas por periodos largos y duros de estreñimiento. En este sentido, las hemorroides son muy frecuentes, y si bien el estreñimiento es capaz de perpetuar la
su presencia, no es la causa principal. En todo caso, su corrección
sí que mejoraría la sintomatología de las hemorroides y previene el dolor asociado a ellas.

¿Cuáles son los síntomas?
La población, en general, piensa que las hemorroides son bultos en el ano y que duelen, pero, en realidad, lo más frecuente es que sean notadas como bultos en el ano, que, a veces, al estar mucho tiempo sentado o al hacer deposición, duelen. Además, también puede hacer que tengamos algo de moco en la ropa o al limpiar el ano. Por último, son frecuentemente productoras de picor anal -sobre todo nocturno-.

Esquema de hemorroides, internas y externas

¿Cuáles son las que dan problemas, las internas o las externas?
El hombre tiene dos anillos de venas, uno por encima del ano, dentro del recto -las internas-, y otro justo debajo de la piel del ano -las externas-, que contribuyen como unas almohadillas al cierre de este. Por lo tanto, cuando tengo los síntomas descritos anteriormente, las internas son las que al crecer salen fuera, dando lugar a bultos que tocamos, al exponer la mucosa pican y al pasar las heces sangran, esas son las que deberemos tratar. Las externas se inflaman mucho, por ejemplo, y esencialmente, en el embarazo de una mujer, pero no suelen tener recorrido como enfermedad una vez pasado el periodo de gestación.

 

¿Cuál es el método más fiable para el diagnóstico?

En una medicina altamente tecnificada, en la que el diagnóstico de hemorroides es predominantemente clínico, nuestros pacientes, en cambio, vienen buscando las técnicas más novedosas y con mayor excelencia en el diagnostico. Por ello, nuestra unidad, siempre a la vanguardia de la tecnológica, ha incorporado un rectoscopio de alta resolución que, de manera rápida, sin preparación y sin anestesia, es capaz de explorar los últimos quince centímetros del recto e identificar hemorroides, su tamaño, posibles complicaciones y diferenciarlos de pólipos de extirpe benigno o maligno que pudiesen ocupar el recto, esencialmente.

¿Cuándo se deben operar?
De sobra es conocido el comentario de que “las hemorroides se sufren en silencio”. Hay un rechazo clásico a la cirugía de las hemorroides, por el dolor siempre asociado. Por ello, cuando nos preguntan sobre este tema, animamos a las personas que las padecen a operarse en cuanto aparezcan las primeras manifestaciones, porque gracias a ello se evitarán la frecuencia y empeoramiento de los síntomas, así como posibles complicaciones como pueden ser el sangrado masivo o la trombosis.

Tratamiento con láser en Santos Prieto

¿La cirugía de las hemorroides es muy dolorosa?
Una de las patologías que tienen asociada un postoperatorio más largo y molesto es, precisamente, la cirugía de las hemorroides tradicional -abierto con resección de las mismas-. Por ello, es frecuente que nuestros pacientes expresen el miedo al dolor. En este sentido, en nuestra clínica hemos optimizado el tratamiento con técnicas mínimamente invasivas, destacando la utilización del láser endocavitario, que minimiza el dolor y nos permiten ingresos y postoperatorios cortos, con poco dolor y éxitos a largo plazo, similares a la cirugía tradicional.

¿Todas ellas se pueden operar con láser?
La difusión del láser, gracias a nuestra unidad, pionera en su uso y en la identificación de pacientes, con una amplísima experiencia -más de 400 casos-, ha hecho que se convierta en una técnica muy demanda. Por tanto, la siguiente pregunta que se hacen los pacientes es si todas las hemorroides se pueden operar de esta forma. Lo cierto es que mayoritariamente sí. La técnica que desarrollamos asocia un tratamiento del prolapso (su salida fuera del ano) a la esclerosis (“secado”) con luz roja, tipo laser. Solo en formas muy evolucionadas y muy antiguas, o en asociación de prolapso rectal importante, tenemos que decantarnos con la extirpación, pero con artilugios de alta energía de última generación, los cuales producen heridas pequeñas y sangrado recortado.