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El edificio administrativo de Pontevedra realizó esta mañana un simulacro de incendio en el que se logró evacuar la más de 1.000 personas en un tiempo real de 13 minutos. En el simulacro participaron bomberos, Policía Nacional, Autonómica y Local, y miembros del 112, manteniéndose también informado al 061.

La jefa territorial de Presidencia, Marta Mariño, explicó que el incendio simulado comenzó «en la primera planta. Los bomberos acudieron de cara a aislar el andar para que no se extendiera al resto del edificio».

Dentro del protocolo de la emergencia, un funcionario recreó un ataque de ansiedad, siendo atendido por el facultativo del edificio. El trabajador pudo salir por su propio pie, sin que se registrase algún incidente más. También participaron en el simulacro los niños y responsables de la Escuela Infantil de la Delegación.

Este es el tercer simulacro que se realiza en este edificio desde su apertura en 2009. «El tiempo de respuesta es similar en los tres casos, siempre dentro de los tiempos que baraja el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, pero lo realmente importante es que todos los trabajadores de la Delegación, unos 650, a los que hay que sumar los 300 administrados que se encontraban en ese momento realizando gestiones en el interior del mismo, sepan lo que tienen que hacer en caso de un siniestro real», explicó por su parte Ramón Pereiro, secretario territorial de la Delegación de la Xunta en Pontevedra, quien agradeció la participación de 125 voluntarios, trabajadores del edificio, que desarrollaron labores en los Grupos de Actuación para guiar y ayudar en el desalojo.