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El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, visitó esta mañana las obras ejecutadas en la comunidad de montes de Loureza en Oia gracias a colaboración económica de la Consellería do Medio Rural con el objetivo de prevenir y luchar contra los incendios forestales.

En la visita, Cores Tourís estuvo acompañado de la alcaldesa del ayuntamiento de Oia, Cristina Correa, del presidente de la comunidad de montes, Manuel Díaz, así como del jefe territorial de Medio Rural, Antonio Crespo, y el jefe del Servicio de Incendios, Manuel Francisco.

El delegado territorial recordó que Oia es un ayuntamiento con vocación forestal declarado como Zona de Alto Risco de Incendios Forestales. «En el año 2017 la Xunta de Galicia analizó las infraestructuras preventivas de la red de defensa contra los incendios forestales del Distrito forestal XIX territorialmente», explicó Cores Tourís, «y de este modo, mediante lo análisis de los históricos de fuegos de años anteriores, y puntos críticos de inicio del fuego y la distribución espacial de los puntos de agua existentes, se determinaron las nuevas infraestructuras preventivas tanto de helicóptero como de vehículo motobomba tejiendo una red de defensa».

En esta búsqueda de la eficiencia de la distribución, se determinó la construcción de siete nuevos puntos de agua, dos de ellos destinados para helicópteros de alta de alta capacidad y otros cinco para motobombas, en el Distrito XVIII Vigo-Baixo Miño, de los cuales, dos se encuentran en Viladesuso y otro en Loureza, Oia, así como un cuarto en Santa Mariña en O Rosal.

Cada punto de agua cuenta con 492,60 m3 de hormigón, con un diámetro interior de 14 metros y 3,20 metros de altura. Las nuevas construcciones permiten incrementar un 40 % la capacidad media de los depósitos anteriores ya construidos. «Esta red hace que las cadencias de las de descargas de las aeronaves sea cuando 5 minutos sobre un área de 3,3 Km minimizando el recurrido de los fuegos», matizó el delegado territorial.

La inversión destinada las obras de los dos puntos de aguas para helicópteros fue de 135.150 euros, mientras que los destinados a la motobombas rozaron los 76.800 euros, lo que supone una inversión global de 212.000 euros, aportados al 100% por la Xunta de Galicia.

Cada construcción dispone de una cuesta para anfibios y de un abrevadero de hormigón de 5,5 metros de ancho para el ganado que pastorea por la zona así como a la fauna silvestre, compatibilizando el uso múltiple de monte comunal.

La inversión total del Distrito XVIII Vigo-Baixo Miño en estos dos nuevos puntos de agua para helicóperos y de otros cinco para motobombas es de casi 212.000 euros. En total, en la provincia, se ejecutaron o se mejoraron 21 pozos de agua, lo que supuso una inversión por parte de la administración autonómica de 810.500 euros.

«Estas obras determinan las normas técnicas de las redes de defensa contra los incendios forestales de los distritos, permitiendo disponer de un modelo estable para los nuevos tiempos de la lucha contra los incendios forestales», explicó José Manuel Cores Tourís, quien agradeció a la comunidad de montes de Loureza la disponibilidad y la cesión del terrenos para poder facilitar su construcción.

El delegado, junto a alcaldesa de Oia y al presidente de la comunidad de montes de Loureza valoraron positivamente estas acciones fundamentales en la puesta en valor del monte, así como la construcción y mantenimiento de las infraestructuras preventivas de defensa.

El ayuntamiento de Oia cuenta con casi 6.521 hectáreas en manos de 6 comunidades de montes: Burgueira, Loureza, Mougas, Oia, Pedornes y Viladesuso; mientras en O Rosal hay 4 comunidades de montes que cuentan con 2.270 hectáreas (Lousado, Niño do Corvo, Eiras y San Xoán de Tabagón).

«Con esta acción se trata de conseguir una densidad óptima de infraestructuras forestales, mejorar los tiempos de reacción mediante una red de puntos de agua que posibiliten un acceso rápido y seguro a la extinción del fuego, capitalizar el monte, y facilitar su activación económica y su uso social de los vecinos del rural», añadió José Manuel Cores Tourís, quien aprovechó esta visita para hacer un llamamiento a la implicación de la ciudadanía.

«Aunque estamos en temporada baja de riesgo de incendios, claro está que las imprudencias y la ganas de hacer daño también existen, por lo que pedimos la implicación de la ciudadanía solicitándole que extremen cualquier acción que desarrollen en el monte en cualquier época del año. Entre todos tenemos que cuidar de nuestros montes», finalizó el delegado territorial.