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El alcalde de Vigo, Abel Caballero, -en la imagen- presentó este jueves en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) de Madrid la ciudad olívica como un destino «sin límites» de atractivos y también de oportunidades para visitarla a lo largo del año. El acto de presentación consistió en una entrevista informal al alcalde por parte de la periodista viguesa Noelia Otero, en la que el regidor repasó los principales atractivos turísticos de la ciudad más allá de sus encantos gastronómicos y de las islas Cíes. La iluminación navideña, tendencia en las redes sociales y con una amplia repercusión en los medios de comunicación, es el principal gancho que Vigo quiere exprimir para desestacionalizar su actividad turística.

El carnaval es otra de las apuestas de futuro de Vigo para fidelizar a sus visitantes, al igual que la Fiesta de la Reconquista, en la que se rememora la expulsión de las tropas napoleónicas; los conciertos musicales en Castrelos o el turismo industrial.

Todo eso sin olvidar su gastronomía, «la mejor del mundo», en palabras de Caballero, y su buque insignia en cuanto a la promoción turística de la ciudad: las Islas Cíes, cuya declaración como patrimonio de la humanidad por parte de la Unesco promueve el ayuntamiento de Vigo.

Pero sin ninguna duda, la gran apuesta de Vigo por desestacionalizar su actividad turística son las luces de Nadal. Abel Caballero cifró en dos millones de personas las que se pasearon por las calles iluminadas el pasado Nadal y tiró de ironía para afirmar que lo llamó el alcalde de Nueva York rendido a los encantos de la iluminación viguesa, y que el próximo 23 de diciembre asistirá al acto de encendido. Es más, afirmó que no conoce «a nadie» que no fuera a Vigo durante las fiestas navideñas. Y como colofón, proclamó: «para ir al cielo hay que ir por lo menos una vez a Vigo por Nadal. Quien no vaya, va al infierno».

Más en serio, apuntó que el secreto del éxito estuvo en recuperar la «forma genuina» de disfrutar estas fiestas y al tiempo añadirle «arte, gusto, luces, decoración y alma». Caballero hizo hincapié en que durante el Nadal «se desató la euforia» en la ciudad. Aludió a que un crucero con unas 5.000 personas a bordo retrasó su salida tres horas para que el pasaje pudiera ver las luces y la que los trenes con destino Vigo «venían llenos y no paraban en estaciones intermedias».

Durante el acto de presentación se proyectó un vídeo en el que se define a Vigo como una ciudad que «hace camino y te cuida», en referencia a sus espacios verdes; donde «el color inspira tus pasos» con las medianeras decoradas, y que «vive el presente y el futuro», con imágenes de los ascensores y las escaleras mecánicas para salvar las pronunciadas pendientes de sus calles.

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