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‘Música no Claustro’ regresa a la catedral de Tui y lo hace con la edición de mayor envergadura e internacionalidad del festival, diseñado y coordinado por Samuel Diz. Durante siete días, del sábado 4 al viernes 10 de agosto, la programación ofrecerá, con el apoyo de la Secretaría Xeral de Cultura, reencuentros con la música, con el patrimonio y con la creación, a los que se suma el concierto de presentación realizado el pasado 14 de junio en el Museo Nacional de Escultura.

Esta edición con doble sede, que fue presentada hoy en rueda de prensa, ponen la atención en el nombre propio de Diego de Avellaneda, obispo de Tui durante cerca de una década en el siglo XVI y alrededor del que se articula un programa narrativo de cuatro conciertos de primer nivel con músicas renacentistas, barrocas, contemporáneas y jazz, a los que se añaden un taller y una conferencia de imaginería castellana, siete recorridos arquitectónicos nocturnos y la conversación inaugural el sábado 4 de agosto con María Bolaños, directora del Museo Nacional de Escultura, seguido del concierto de Álterum Color.

Música en diálogo con el patrimonio

Así, según afirmó en la presentación el secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, «’Música no Claustro’ continúa creciendo e innovando con cada edición, con un programa musical en diálogo con el patrimonio que refuerza la calidad de la agenda cultural gallega en verano. El festival –añadió–pone en valor la riqueza del patrimonio histórico de la catedral de Tui, al tiempo que permite disfrutar de una programación musical abierta a todos los públicos y que se convierte en un importante reclamo para visitar un municipio que cuenta con un valioso legado cultural».

La programación de ‘Música no Claustro’ se completa con cuatro conciertos de música de cámara, jazz, blues y soul, que incluyen la presentación del nuevo disco de Eva Fernández, el debut en Galicia de la cantante africana Tina Masawi, la música de cámara del Kebyart Ensemble o el renovado ciclo de nuevos intérpretes dedicado a estudiantes gallegos, con el percusionista Carlos Puga, la violoncelista Julia Caro, la acordeonista Noelia González y el quinteto de metales EntreRías. Mientras, Yolanda Castaño será la encargada de acercarle al festival la palabra poética gallega contemporánea.

Conciertos y recorridos nocturnos por la catedral

El sábado 4 de agosto, en la primera jornada del festival en su espacio habitual de la catedral de Tui, el público descubrirá la intrahistoria del sepulcro de Diego de Avellaneda y su llegada al Museo Nacional de Escultura con María Bolaños, directora del Museo Nacional de Escultura. Una conversación amena y pedagógica seguida del concierto de polifonía sagrada del Renacimiento europeo Las músicas en la época de Diego de Avellaneda, del Álterum Color, formación coral residente del propio museo.

El domingo 5 de agosto será el estreno del nuevo proyecto musical 13 canciones bonitas, del zanfoñista Germán Díaz y el oboísta Benxamín Otero. Los cuatro conciertos de este programa narrativo Diego de Avellaneda se completan el martes 7 de agosto con la presentación del disco Pajarillos fugitivos, del cantante y laudista argentino Jonatan Alvarado.

Fruto del carácter interdisciplinar del festival, el artesano Miguel Ángel Tapia trasladará su taller, desde Valladolid al claustro gótico de la Catedral de Tui, para impartir un curso de imaginería castellana, que nace de la colaboración entre la Fundación Pública Artesanía de Galicia y Cearcal y el Centro Regional de Artesanía de Castilla y León. Además del taller, que ya tiene las plazas cubiertas, el martes 7 de agosto a las 20:15 horas, Tapia impartirá una conferencia de acceso libre.

La programación de Música en el claustro se completa con los tradicionales recorridos nocturnos por la catedral después de cada concierto, de la mano del historiador tudense Suso Vila, que acercarán el legado arquitectónico y objetos personales de Diego de Avellaneda. La capacidad es de 20 personas por noche, con inscripción previa en contacto@musicanoclaustro.com

Como novedad en esta decimotercera edición y en el marco del compromiso social del festival, el programa Diego de Avellaneda se completa con la actividad Caricias en braille, en colaboración con la ONCE, que constituye una experiencia única de vivir la escultura de la catedral de Tui a través del tacto, adaptada a personas con discapacidad visual.