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En un partido con título en juego no hay enemigo pequeño ni es tan relevante la diferencia de categoría. A 90 minutos todo es posible, y el Umia se acercó a ese sueño. Las Vikingas de Barrantes plantaron cara a un conjunto vigués que buscó mucho fútbol directo y que sólo se mostró algo más cómodo en los primeros minutos del segundo período.

Antes, en el sexto minuto, el Umia estuvo a punto de darle un susto de muerte. Un error de la zaga, de esos que apenas existen en el juego defensivo de las de David Ferreiro, dejó el balón franco para Albita (Alba Ferré), que ante la salida desesperada de Kily mandaba el balón fuera. Es de esas oportunidades que no se olvidan, como la de Tania Penedo en la semifinal con el Sárdoma ante el que ahora es el nuevo campeón.

Las de Moisés Campos perdían un valor seguro en la medular. Paula Dapena se lesionó en el calentamiento. Aguantó cuanto pudo pero tuvo que retirarse. Y el Umia perdió el control de balón. El aviso dado por el adversario alertó al Matamá, que empezó a buscar la portería a través de Pau, con un par de lanzamientos atajados por ‘House’.

Paula Alonso es un activo de enorme valor para Ferreiro. Un centro de Sara Debén era finalizado por ella de derecha. El balón salía fuera por poco. Tres minutos después, la misma jugadora firmaba el 1-0. Recibía al borde de la frontal del área, se revolvía y a la media vuelta soltaba un zurdazo seco y colocado, al que no llegaba la estirada de la meta rojilla, el cuero tocaba el palo izquierdo y entraba.

El favorito encarrilaba la final. Lejos de venirse abajo, el Umia sacó su espíritu guerrero, lo mismo que le llevó a la final sorprendiendo en cuartos al Arousana, el sempiterno dominador del fútbol femenino en la delegación de Pontevedra. Otra acción de Ferré era sacada en la línea por la central viguesa, con Kily batida (minuto 37).

La segunda mitad comenzó de cara para las amarillas. Una combinación de la línea delantera dejaba a Pau un lanzamiento para sentenciar. Alto y desviado. Sara Debén probaba fortuna. Paraba la portera visitante. Sara Porto perdonaba. Se hacía raro ver al Matamá tan misericordioso. En quince minutos, tres ocasiones claras entre Pau y Porto.

Su rival iniciaba un carrusel de cambios buscando frescura y voltear el signo del encuentro. Antía, a la salida de un saque de esquina, tuvo el empate en su cabeza. El balón se le fue por poco.

Noelia Pereira, un tanque clave en el triunfo, habilitaba a Lorena, pero su final a bocajarro era salvado por House echándose a sus pies (minuto 53). La emoción pasaba de un área a otra sin el más mínimo descanso.

Como no hay dos sin tres, el Umia volvió la coquetear con el empate. Yoli, a pocos segundos de su entrada en el campo, disparaba fuera en inmejorable posición (mí. 69). Hasta que apareció Noelia. Galopada, habilidad, velocidad y fuerza ante las centrales, de las que se iba, y chute a la derecha de la meta vikinga para subir el 2-0. Faltaban sólo diez minutos.

Campos agotaba los cambios y el premio a su ambición táctica llegó en el 43, con una combinación definida por Marga para el 2-1. La bancada vibraba de pasión. Hubo tiempo para que el 9 sentenciara, pero House, de lo mejor de la final, lo impidió

El Matamá se convertía en el tercer equipo vigués en conquistar la Copa Diputación tras A Oliveira (2016) y Sárdoma (2017). En la entrega de premios, el Matamá hizo el corredor al Umia y las jugadoras del equipo de O Salnés correspondieron con el corredor a las campeonas. Lección de clase.

Kily, la portera y capitana del Matamá recibió de manos de la presidenta Carmela Silva el trofeo de campeonas después de un partido de sufrimiento, emoción y, sobre todo, de una final igualada.

Por el Matamá: Kily; Nerea, Pipa Paz, Ani, Gracia ( Xiana, mí. 61), Sara Porto, Lara, Natalia, Pau (Lorena, mí. 54), Noelia y Sara Debén.

Por el Umia C. F: House; Sano (María, mí. 85), Jessica, Domi, Graci, Laura (Alba Barral, mí. 20), Paula, Eva (Vanesa, mí. 78), Vero (Marga, mí. 55), Antía (Yoli, mí. 68) y Alba Ferré.

Goles: 1-0, minuto 32: Pau. 2-0, minuto 79: Noelia Pereira. 2-1, minuto 88: Marga.

Árbitro: Elena Casal, del comité gallego, con Sofía Gándara y Paula Balboa en las bandas. Amonestó por el Umia a Alba Barral, Domi y Yoli..

Incidentes: Final de la IV Copa Diputación. Municipal de As Gaiandas en Gondomar. Asistió la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, acompañada por la diputada de Deportes, Chelo Besada y la diputada de Empleo, Montse Magallanes, además de los alcaldes de Gondomar y Ribadumia.

Excelente ambiente en las bancadas, con numerosos seguidores de ambos dos equipos. Al final del encuentro, la presidenta de la Diputación bajó a felicitar personalmente al trío arbitral femenino que dirigió el choque.