Compartir

La concejala popular Teresa Egerique ha exigido este martes al gobierno local explicaciones sobre las obras del parque infantil de la calle Venezuela, que «duran ya el triple de lo previsto. Acumulan 6 meses de retraso cuando tenían que terminarse en 2», ha detallado, recordando que la obra se adjudicó a finales de noviembre y debía terminarse en febrero.

En este sentido, la edil popular ha destacado que la empresa adjudicataria prometió una rebaja en los plazos de 120 días, motivo por el que se llevó el contrato, y, sin embargo, no solo se han incumplido los plazos pactados, sino que medio año después el parque sigue sin visos de abrirse al público. «Esto demuestra una gestión municipal nefasta», ha continuado, resaltando que el alcalde ofrece todos los premios a las concesionarias pero ninguna solución para los vecinos.

A este respecto, Teresa Egerique ha desvelado que el gobierno local, «pese a este vergonzoso retraso», acaba de imponer a la empresa la sanción mínima del 1% del coste de la obra, cuando la multa podía ascender hasta el 10%. Una multa que la popular considera «escasa» teniendo en cuenta el elevado retraso en las obras del parque y que señala que debería suponer una sanción superior para la concesionaria.

La edil popular ha criticado los «perjuicios e incordios» que se están causando a los vecinos con el silencio y la complicidad del regidor local. «Ya no decimos que mienta, porque afirmó que el parque abriría el 15 de junio, pero no especificó el año», ha señalado, destacando que una vez más se comprueba cuál es la actitud del alcalde, «anunciando cosas con mucho ímpetu, pero no cumpliéndolas».

Por este motivo, la popular lamenta que el alcalde se dedique a la política de propaganda –«vino aquí 3 veces a vender un ‘macroparque’ que al final tiene el mismo tamaño»- en perjuicio de una gestión municipal que tiene completamente abandonada.

Así, Teresa Egerique ha señalado que en esta ocasión se trata del parque infantil de Venezuela, pero que estos problemas también ocurren con otras obras de la ciudad, en las que «no se cumplen los plazos de ejecuciones y se les toma el pelo a los vecinos».

Despido trabajadores de la zona azul

Por otro lado, Teresa Egerique, ha calificado de «inadmisible» el despido de 8 trabajadores de la zona azul, motivo por lo que ha exigido al gobierno local una solución inmediata para hacer cumplir la ley.

No en vano, y como ha recordado la edil popular, el nuevo contrato contemplaba la subrogación de todos los empleados, «y a las primeras de cambio vemos que no se cumple. Esperamos que, por una vez, el alcalde se ponga del lado de las personas y no de las concesionarias, como suele hacer», ahonda.

Teresa Egerique ha destacado que su grupo ya anticipó que esto iba a suceder: «Votamos en contra en la mesa de contratación y advertimos que adjudicar un contrato con una rebaja del 30% podría tener consecuencias sobre los trabajadores».

«Sólo un mes y medio después de la concesión del contrato vemos que se cumplen nuestros augurios y 8 personas se pueden ir a la calle si el gobierno local no lo remedia», ha continuado la popular, que ha calificado de «impresentable» jugar así con el empleo de las personas.

Teresa Egerique ha recordado que toda esta situación se produce pese a que se perdieron más de tres años en la formalización de un contrato que, finalmente, no está adaptado a las necesidades actuales de Vigo. «Nada se sabe de las nuevas tecnologías, de la posibilidad de pagar con el móvil, de las nuevas máquinas en las que se podría usar la Pass Vigo; y todo sigue igual o peor, con la amenaza de volver al principio por un incumplimiento del contrato nada más empezar», ha incidido.

Por este motivo, la concejala popular ha urgido al alcalde y a su equipo a tomarse en serio la gestión administrativa para evitar este tipo de situaciones. Así, relata, «en el mejor de los casos, habrá que rescindir, nada más arrancar, un contrato que se tramitó durante más de 3 años, y en el peor, se perderán 8 empleos para mantener un servicio insuficiente».

«Volvemos a denunciar los riesgos de la política populista del señor alcalde; del anuncio y del bombo, que, como se ve, no sirven para gobernar una ciudad como Vigo, Vigo está estancada y necesita una gestión firme y seria», ha concluido.