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El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, comprobó este miércoles el inicio de las obras de ejecución de una glorieta en la intersección en el punto kilométrico 19 660 de la carretera PO-400 (Salvaterra-Filgueira) a su paso por el ayuntamiento de Arbo.

En la visita, el delegado territorial estuvo acompañado por el alcalde de Arbo, Horacio Gil, así como por el jefe territorial de Infraestructuras, José Luis Díez, y el jefe de la Axencia de Infraestructuras de Pontevedra, Fausto Núñez.

Se trata de una actuación sobre las dos intersecciones con las carreteras provinciales a Couto, en el margen izquierdo de la PO-400, y la Villa, en su margen derecha, situadas en un tramo curvo de la vía. Estos cruces, tal y como explicó Cores Tourís, cuentan con un carril central de espera, aunque así tienen una visibilidad reducida por el que los giros no se realizan en las condiciones deseables de seguridad.

Para mejorar esta situación, se transformará el cruce en una glorieta centrada en el acceso a Couto, que se complementará con una semiglorieta en el acceso a la Villa. «Esta solución permitirá calmar el tráfico en este tramo de la carretera y la realización de todos los giros en las condiciones deseables de visibilidad y seguridad», añadió el delegado territorial.

La solución adoptada consiste en aumentar ligeramente la superficie de la plataforma, diseñar una glorieta y acomodar los accesos. Este tipo de nudo esta caracterizado porque los tramos que en él confluyen se comunican a través de un anillo en el que se establece una circulación rotatoria alrededor de un islote central. Contará con una calzada de dos carriles de 4 metros, un arcén exterior de un metro, igual que la interior, con un diámetro exterior de 28 metros y un diámetro islote de 8.

«Las trayectorias de los vehículos no se cruzan, sino que convergen y divergen, por lo que el número de conflictos es más reducido que en otros tipos de nosotros», matizó José Manuel Cores Tourís, quien finalizó asegurando que «esta alternativa soluciona el problema de la escasa visibilidad, ya que el funcionamiento de una glorieta se basa en la prioridad de paso de los vehículos que circulan por la calzada anular, frente a los que pretenden entrar en ella desde los tramos, lo que implica que el parámetro de la visibilidad ya no es un condicionante».

Además, se prevé el acondicionamiento de dos paradas de bus con un pequeño tramo de acera, la señalización de un paso de cebra y la instalación de alumbrado que contará con 22 luminarias led. La obra se complementará con las partidas habituales de afirmado, drenaje y señalización. El presupuesto de esta obra es de 218.208 euros y el plazo de ejecución será de tres meses, no siendo necesario llevar a cabo expropiaciones.

Este proyecto se enmarca en un plan presentado recién por la Consellería de Infraestructuras e Vivenda para actuar entre 2018 y 2020 en todos los tramos de concentración de accidentes identificados en carreteras autonómicas, un objetivo al que prevé destinar 12,3 millones de euros.