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Las últimas analíticas realizadas por los técnicos del Servicio de Control de Riesgos Ambientales de la Consellería de Sanidad confirman que persisten los episodios de ausencia de cloro residual en el agua en varios puntos de la red municipal de distribución, con nuevas zonas que o bien marcan valores de 0 miligramos por litro o superiores a 1 miligramo por litro, parámetro de referencia que la ley marca como el máximo permitido.

Así lo confirmó ayer en rueda de prensa el delegado de la Xunta en Vigo, Ignacio López-Chaves, quien compareció acompañado por la jefa provincial de Sanidad, Ángeles Feijóo, y la jefa del servicio de Control de Riesgos Ambientales, Natalia Botana. En este sentido llamó la atención sobre una situación que se mantiene en el tiempo y que requiere de la concesionaria municipal encargada del abastecimiento, dijo, «corregir de forma inmediata»

Desde el pasado mes de enero, la Consellería de Sanidad, en el marco del programa de vigilancia sanitaria, notificó al Ayuntamiento de Vigo y la empresa municipal encargada del servicio en la ciudad a detección de hasta 41 analíticas con mediciones fuera de los parámetros establecidos. En este mismo período, la concesionaria municipal encargada de la distribución del agua confirmó 35 incumplimientos de los valores.

75 muestras y 10 zonas afectadas

Según dijo el representante del Gobierno gallego, atendiendo únicamente a los últimos tres meses, un total de 75 muestras, recogidas por los farmacéuticos de Salud Pública y técnicos de la empresa encargada del servicio municipal, marcan valores de 0 miligramos por litro de cloro o superiores a 1 miligramos por litro y, en consecuencia, el agua no ofrece garantía sanitaria.

Hace falta señalar que es fundamental mantener en las redes de distribución pequeñas cantidades de cloro libre residual, desde las potabilizadoras hasta las acometidas de los consumidores, con el objetivo de garantizar la correcta desinfección del agua.

La normativa, aplicable a todas las redes de abastecimiento, en materia de criterios sanitarios de la calidad de agua de consumo humano, recoge un valor máximo de 1 miligramo por litro. En este sentido, la recomendación es que existan niveles de concentración mínimos de 0,2 miligramos por litro y máximos de 1 miligramos por litro.

Las consecuencias en el caso del cloro cero son que de producirse una contaminación bacteriana del agua no habría desinfectante residual para eliminarla, y en el caso de superar los límites prefijados de cloro residual en la red el riesgo de formación de trihalometanos es alto.

Los primeros episodios se detectaron el pasado mes de diciembre y, desde entonces y segundo los últimos muestreos tomados tanto por los técnicos de Sanidad como por los de la empresa del servicio municipal de agua, la situación se mantiene.

En cuanto las zonas afectadas, López-Chaves citó; Teis, Coruxo, Oia, Illa de Toralla, O Calvario, Sárdoma, As Travesas, Valadares y O Casal, con incumplimientos reiterados que, en lo que le compete la Sanidad, fueron comunicados consecuentemente al Ayuntamiento de Vigo y la empresa concesionaria del servicio municipal.

Sanidad observa así resultados de los que habrá que estar especialmente pendientes, tal y como subrayó la jefa territorial de Sanidad. De modo que, indicó, la Consellería mantendrá activos sus controles, a pesar de que la competencia en este campo sea de los ayuntamientos.

Así, recordó que son los ayuntamientos los que deben garantizar que el agua suministrado a los consumidores a través de cualquier red de distribución sea apta para el consumo e informar consecuentemente a la autoridad sanitaria de cualquier anomalía que detecte la concesionaria encargada del servicio municipal.

Expediente sancionador

Preguntado al respecto de la apertura de un expediente sancionador al Ayuntamiento de Vigo como responsable del servicio de abastecimiento de agua de consumo humano, tras detectar reiteradas deficiencias en los controles realizados por el Laboratorio Municipal en la llave del consumidor e incumplimientos en la calidad del agua que no fueron comunicados a la autoridad sanitaria, López-Chaves confirmó que está en período de alegatos.

«El instructor está en estos momentos analizando los alegatos presentados por el Gobierno local y habrá que esperar la sus conclusiones», apuntó. En cuanto las argumentaciones esgrimidas por el Ayuntamiento, López-Chaves destacó que en ellas el propio Ayuntamiento reconoce que no envió ni hizo comunicación alguna sobre los incumplimientos detectados por los técnicos del Laboratorio Municipal.

«Las razones que esgrimen enmiendan la plana al propio alcalde vigués, que públicamente confirmó que había enviado más de 1.000 analíticas la Xunta», insistió.

En cuanto a que el agua es potable, como reitera el regidor en sus intervenciones, el representante del Gobierno gallego recurrió a la ironía: «Que el agua sea potable no es ningún mérito, sino más bien un deber, lo que tiene es que ser de calidad».